Docentes que enseñan con el corazón: el poder de la generosidad más allá del aula
La educación no solo se imparte entre cuatro paredes ni se limita a libros y exámenes. Algunos docentes van mucho más allá, poniendo en práctica uno de los valores más poderosos: la generosidad. En nuestra comunidad, el trabajo solidario de varios profesionales de la educación se ha convertido en un ejemplo de entrega, empatía y compromiso social.
Tal es el caso de las profesoras Sonia Galán y Eva Alameda, quienes dedican varias tardes a la semana a colaborar con las ONG «YMCA» y “Save the Children”, ofreciendo apoyo logopédico, escolar y acompañamiento a menores y familias en situación de vulnerabilidad. Ambas coinciden en que educar, también es estar presente y cercano a la vida real y las necesidades de estos menores y sus familias.
A ellos se suma Rebeca Sierra, docente de infantil y abogada del ICAM, especializada en Derecho Educativo, que presta sus servicios a la atención de menores y de sus familias. Además colabora en un Grupo Específico de trabajo, referente a la nueva responsabilidad penal de los centros educativos por acoso escolar, con la finalidad de prevenir el acoso en los colegios y garantizar el cumplimiento de las obligaciones legales. Para ella, su vocación docente se complementa con la necesidad de actuar frente a las injusticias sociales. «Si tengo el conocimiento y los medios, ¿cómo no compartirlos?», afirma.
Por otro lado, Rubén Capa, profesor de biología y matemáticas, entrena a un equipo de fútbol para niños con discapacidad intelectual. Su enfoque no está en la competencia, sino en la inclusión, la autoestima y la alegría. «Cada logro de ellos me enseña más de lo que yo podría enseñarles», comenta con orgullo.
Estos cuatro docentes demuestran que los valores de las Carmelitas Misioneras están muy presentes en sus vidas y la generosidad no es solo un valor que se predica, sino que se vive. Su trabajo fuera del aula inspira y recuerda que educar también es transformar el mundo con pequeños actos de amor y entrega.
Eva Alameda, Sonia Galán, Rebeca Sierra y Rubén Capa